El hecho de que el 60% de las personas que se tatúan se arrepiente pasados los cinco años nos podría llevar a pensar que son personas inmaduras que no tomaron en serio lo de “para toda la vida”.

Muchos consideran el tatuaje un arte y no es para menos. Un tatuaje complejo y bien realizado requiere de una habilidad extraordinaria y sus diseños son elaborados por artistas que son capaces de comprender los deseos y necesidades de sus clientes para plasmarlos en la piel. El arte de tatuar se remonta a 3000 años atrás. La civilización egipcia ya conocía y practicaba la técnica del tatuaje, otorgando a las que llevaban el tatuaje funciones protectoras y mágicas. En 1991 se encontró a un cazador neolítico de hacía 5300 años con tatuajes. Muchas otras culturas como la Polinesia, El tatuaje Maorí confería jerarquía y propiciaba el respeto comunal a quien los llevaba en su piel.

TATUAJE ASOCIADO A DELINCUENCIA

Antes de juzgar deberíamos conocer que porcentaje de este 60% desea borrar su tatuaje porque ya no le satisface y cuáles se deben a motivaciones externas. Aunque cada vez es menos infrecuente ver a alguien con tatuajes visibles, hay gente aún prejuzgan a los demás por llevar esta estética y es por ello que muchos tatuados sufren en su piel estos prejuicios. Gente tatuada la hay en todas las clases sociales y profesiones, pero muchos se ven obligados a esconderlos cuando por ejemplo ocupan puestos de responsabilidad. A pesar de que demuestren su profesionalidad, debe ocultarlos por el hecho de que a ciertas personas o sectores les parezca indecente.

Es el caso de uno de nuestros clientes de Sevilla, que vino a nuestro centro cansado de tener que ocultar su tatuaje en verano. Es increíble que en estos tiempos y más concretamente en España, se asocie un tatuaje a cierta falta de gusto o a ciertos comportamientos poco profesionales.

Sin embargo, la asociación de tatuaje y delincuencia viene dada por los delincuentes marineros que se embarcan en navíos, entre los que era frecuente los tatuajes y también en parte a los tatuajes que se realizan las personas encarceladas.

Otras de las razones por las cuáles el tatuaje es mal visto por sectores de la sociedad es debido a su asociación con movimientos culturales alternativos. Sin embargo, fueron las clases medias altas a finales de los años setenta y principios de los ochenta donde se difundió el fenómeno se difundió de manera especial. En los años ochenta, bajo el impulso de la cultura punk, heavy, rocker y de otras nuevas tendencias los jóvenes empezaron a interesarse por el tatuaje.

En España aún estamos muy lejos de comprender este arte, lo que no ocurre en el resto de Europa, donde podemos ver en Londres incluso a la policía tatuada. Asociar tatuaje y delincuencia demuestra poco conocimiento de esta cultura milenaria, además de demostrar mucha intransigencia. El hecho es que debido a estos prejuicios en muchas profesiones y estudios siguen viendo mal esta practica e incluso obligando a vetar a a las personas que los llevan.  Esta actitud discriminatoria se da en las facultades de forma más dura a medida que vas avanzando en titulación. Habrá profesores con los que no puedas sacar un doctorado sólo por llevar tatuajes. Deportes de élite donde no podrás competir por llevar tatuajes y puestos de trabajo a los que no podrás optar si vas a la entrevista mostrando los tatuajes. Aunque la falta de denuncia impide que se tenga un registro de casos en los que empresas rechazan una solicitud de empleo si el aspirante lleva uno, es una realidad innegable, al punto de que uno de los procedimientos más consultados en los estudios de tatto es el borrado de tatuajes, al considerar que este es el principal motivo de no conseguir empleo.

Aunque es injusto, pues muchos no nos realizamos tatuajes por moda o capricho, nos vemos obligados a tener que eliminarlos para poder encajar socialmente. A veces la personalidad y determinación no son suficientes para poner freno a la discriminación, ya que necesitamos obtener un trabajo o unos estudios.

El tatuaje cada vez está más extendido entre todos los sectores de la sociedad, siendo ya en España algo cotidiano, normal y artístico. Si bien es cierto que muchos poseen mentalidades aún retrógradas y caen en la discriminación, sobre todo laboral, hacia aquellos que llevan tatuajes sin siquiera conocer ni valorar sus verdaderas capacidades.

ERRORES FATALES

A veces la motivaciones que nos llevan a borrar un tatuaje es debido a que el tatuador nos ha hecho un buen estropicio. Errores como faltas de ortografía, retratos monstruosos o lineas que se solapan pareciendo una mancha negra están a la orden del día si no se cuenta con manos expertas.

COVERS QUE ERAN PEORES QUE EL TATUAJE

Muchas personas optan por hacer un cover, transformando el tatuaje en otro diferente, pero los resultados pueden ser también desastrosos. Exnovias que acaban convertidas en brujas o cadáveres, faltas de ortografía con correcciones, dibujos desproporcionados para seguir los dibujos del tatuaje inicial son ejemplos de covers aún más horribles que los tatuajes iniciales. Si queremos eliminar un tatuaje lo mejor es recurrir al láser, una técnica que realizamos en este centro y que nos da la seguridad de dejar la piel tal y como estaba anteriormente y poder optar si así lo deseamos, a tatuarnos desde 0.

… Y RECUERDA, SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE ESTÁ PEOR QUE TU