Os voy a contar el problema de vello facial que tenía una clienta que acudió a nuestro centro desesperada, porque sé que son muchas las personas con este problema y la falta de información hace que su problema se agrave mucho más.

“Tengo exceso de vello en las patillas, en el cuello y en el mentón. Son pelos gruesos que pinchan cuando saludo con un beso

Me los depilo a diario con pinzas. Me ocupa más de media hora cada día el tener que depilarme. No puedo ir de viaje sin llevar un espejo de aumento y unas pinzas. Aunque últimamente llevo dos espejos porque en una ocasión se me rompió el que llevaba en la maleta y tuve que buscar desesperadamente otro en una ciudad que no conocía. Desde entonces llevo dos.

Cada día me pellizco la piel con las pinzas en busca de algún pequeño puyón de pelo punzante. Las heridas son más evidentes incluso que los propios pelos negros. Cuando estas heridas curan me quedan unas marcas que se convierten en manchas.

El labio superior, inferior y pómulos los tengo poblados de muchísimos vellos largos. No se apreciarían si fueran pocos porque son finos y no son muy oscuros, pero al ser tan largos y tantos hacen un conjunto bastante feo y se notan y me dan un color grisáceo a la piel. No me los depilo, los tengo siempre ahí porque después de las experiencias infructuosas para eliminar el pelo del mentón y patillas con láser y pinzas, decidí que era mejor dejarlos así para que no se pusieran gruesos, duros, negros y pinchantes.

Me hice depilación con láser en las patillas y el mentón. Pero tuve que abandonar el tratamiento porque sufrí lo que llaman efecto rebote y me salieron más pelos y más oscuros en zonas donde antes no tenía.

Quiero eliminar todo este pelo y vello que tengo en la cara. Me supone un gran esfuerzo salir cada día y hacer mi vida sin tener en cuenta que esos pelos están ahí. Reconozco que estoy un poco obsesionada porque cuando estoy hablando con alguien me tapo la cara con la mano o simplemente bajo la cara para ocultarla. A veces tengo un comportamiento esquivo. El problema del vello facial está afectando a todas las parcelas de mi vida.

Después de tantos fracasos para eliminarlo y sin conocer más recursos busqué en Internet relatos sobre otras experiencias.

Es ahí donde encuentro mucha información en foros sobre la depilación eléctrica definitiva o DED. Según otras mujeres que la han probado han conseguido erradicar el problema del pelo en las patillas, mentón, cuello, pómulos, sienes, perfil de cejas e incluso en la punta de la nariz.

Busco un centro con buenas referencias donde la hagan y pido una cita para informarme. Después de tantos tumbos estoy dispuesta a creer que hay solución a mi problema”

LA SOLUCIÓN ES LA DEPILACIÓN ELÉCTRICA

La valoramos por observación con lupa, escuchamos su relato y le recomendamos que se someta a unas pocas sesiones de depilación eléctrica. Ella, asombrada, no da crédito a nuestra propuesta. Nos comenta que la depilación eléctrica es un método obsoleto, que se lo hicieron a su tía hace muchos años, pero creía que ya no se hacía. Pero por otra parte reconoce que ha leído en Internet abundante información positiva sobre la depilación eléctrica. Le explicamos pormenorizado cómo va a ser el tratamiento, las diferentes maneras en que se pueden organizar las sesiones, siempre amoldadas a su economía y a su disponibilidad de tiempo.

Ella se va del centro con su primera cita para iniciar el tratamiento. Se le ve emocionada a su marcha. Ha comprendido y asimilado que hay solución a su problema.

A partir de ese día nos visitó cuatro semanas seguidas para hacerle un barrido en pómulos, labio superior e inferior. Ese vello era fino y discreto pero daba color grisáceo a su piel además de restarle brillo. En cada sesión le fuimos “barriendo” el vello empezando por el centro de la cara y hacia fuera en las siguientes sesiones. Simultáneamente le depilamos las zonas donde tenía el vello grueso y fuerte.

A cada sesión que acude se muestra más relajada y positiva. Más confiada. Se le ve feliz y nos lo transmite. Está viendo antes sus ojos el gran cambio que está transformando su cara. Las zonas con vello fino están prácticamente lisas en la tercera sesión. Las zonas con vello fuerte ya apenas muestran pelo punzante. Han vuelto a salir algunos. Ya le advertimos en la sesión informativa de que este tipo de pelo estimulado por pinza, volvía a salir. Pero después de haberlo tratado una vez con la depilación eléctrica sale mucho más fino, con la punta fina. Ya no hay puyón

Al pasar cuatro semanas desde el inicio del tratamiento nuestra clienta está totalmente despreocupada de su problema. Solo tiene que venir a hacerse algunos repasos. Ya nadie puede percibir algún rastro de pelo en su cara. La pinza hace tiempo que desapareció de su vida. Se acabó la pesadilla de pelo de pinza, de espejos, y de cabeza baja.

Casos como el de esta clienta aparecen cada día en nuestro centro. A la depilación eléctrica definitiva no se le resiste ningún pelo. Da igual si su origen es hormonal, ovarios poliquísticos o el color de vello o piel.

Se cuentan por miles los casos que hemos tratado desde que hace más de 20 años nos especializamos en la depilación eléctrica definitiva o DED. El 100% de ellos con éxito.