Es lo más placentero que podemos hacernos tumbadas en una camilla de un centro de estética. Aún no es tan popular como merece. Modela la figura, reduce edemas de tobillos y rodillas, mejora la circulación sanguínea y linfática.

Hace 30 años que LPG irrumpió en el mercado con su primera vacumterapia mecánica motorizada. Hoy en día hay muchas marcas han emulado su tecnología sin apenas éxito. LPG es la única vacumterapia con rodillos motorizados.

Cuando comienza la operación bikini muchas recurrimos a él. El LPG es el líder de los milagros cuando nos queremos librar de esas molestas chichas que solo se pueden ocultar debajo de un abrigo. Llegada la hora de la verdad y de plantarles cara, porque van a quedar evidentes ante nosotras y ante el resto del “público”, repasamos mentalmente todos los recursos que conocemos: gimnasio, andar con las amigas, correr, recortes en la cena, cremas anticelulíticas, pero sobre todo unas sesiones de LPG nos darán la paz interior que buscamos.

Y es que no hay nada como alcanzar objetivos difíciles tumbada y relajada en una camilla. Y ya de paso, si no es mucho pedir, que nos mejoren la pesadez de piernas y el retorno venoso. Nos viene muy bien si hemos estado con mucha actividad ya sea sentadas en el trabajo, de pie o andando de un lado a otro. Todas nos lo merecemos.

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE EL LPG?

El tratamiento con LPG consiste en pasar por todo el cuerpo un cabezal con rodillos motorizados que va conectado a una unidad de gran potencia. La técnico especialista en LPG desliza este cabezal durante casi 40 minutos por todo el cuerpo del cliente: espalda, glúteos, muslos, piernas, abdomen, brazos. No solo se pasa por las zonas afectadas de celulitis y con acumulación de grasa (abdomen, cartucheras), también por el resto de zonas para hacer un drenaje linfático completo y/o para relajar musculatura, eliminar contracturas musculares. La tensión de nuestra espalda desaparecerá a la vez que las insoportables cartucheras. No se puede pedir más.

La cliente se viste con una malla que le hace sentir muy cómoda. El cabezal del aparato no contacta directamente con la piel, si no con dicha malla. Esta malla es de uso individual. Cuando termina la sesión, la cliente se la lleva a casa, o la puede dejar en el centro. Siendo esto último lo más habitual para más comodidad y para evitar olvidos. Se empaqueta con su nombre y se guarda hasta la siguiente sesión.

Muy a menudo acuden clientes embarazadas solicitando un tratamiento de LPG. Es uno de los pocos tratamientos que están recomendados en el embarazo por su inocuidad, efectividad y mejora del estado del cliente en general. No solo se trata de belleza, también nos aporta salud.

¿DUELE EL LPG?

Cuando nos solicitan información del LPG, una pregunta muy habitual es si es doloroso. La respuesta rotunda es no. El aparato va succionando y rodando haciendo pliegues en nuestra dermis sin ninguna molestia. La unidad de LPG tiene distintos niveles de potencia y siempre elegiremos el más agradable para cada zona. Para conseguir el nivel óptimo de resultados y de sensación placentera durante el tratamiento le preguntaremos al cliente sobre la sensación que recibe.

¿PRODUCE FLACIDEZ?

Otra pregunta frecuente es si el tratamiento de LPG produce flacidez. La respuesta en negativa. Otras vacumterapias de otras marcas imitan a LPG sin éxito, pero al no tener los rodillos  motorizados, no se pueden realizar con el protocolo LPG y pueden estar contraindicadas en tejidos flácidos. En las citas informativas resolvemos ampliamente éstas y otras dudas.